Calidad de cerveza

La cerveza es la bebida alcohólica más consumida por la población adulta española desde que, en los años 80, desplazó al vino. Tenemos noticias de su existencia ya en tiempos de los elamitas (como mínimo cinco mil años atrás). Es fermentado de cereales y tiene una amplia cultura de consumo. El control de calidad de cerveza se convierte, pues, en una exigencia.

Un primer filtro para medir los niveles de calidad de cerveza es el sanitario, que garantiza unos mínimos comunes en cuestiones de higiene en la elaboración del producto. Sin embargo, en la Asociación Española de Técnicos de Cerveza y Malta (AETCM) queremos ir un paso más allá y buscar la excelencia del producto en la elaboración, lo que implica ser más exigentes con lo que hacemos, y anticiparnos a posibles errores.

Los controles de calidad que realizamos en la AETCM

La AETCM somos una asociación empresarial sin ánimo de lucro que defiende y promociona los intereses de sus miembros. Entre nuestras actividades más importantes, está también la formación para aprender a elaborar cerveza y los controles de calidad.

El control de calidad se realiza durante las fases que van desde la recepción de la materia prima y la elaboración hasta la consecución del producto final. Para llevar a cabo esta tarea, un instrumento fundamental es el laboratorio de análisis de la AETCM, donde ofrecemos a los elaboradores la posibilidad de mantener bajo control todo el proceso, mediante el análisis de muestras del agua, del mosto y la cerveza desde un punto de vista físico-químico, nutricional o microbiológico, según las necesidades. Esta es una cuestión importante, porque, por ejemplo, un desvío en determinados niveles de PH en el proceso de elaboración puede echar a perder el resultado final.

En la AETCM perseveramos en nuestro afán de ofrecer herramientas para que nuestros asociados fabriquen mejores productos y satisfacer así al consumidor.